A jierro
cabalga el sol de junio
entre olivares
y sus lenguas de fuego
barren
cuanto encuentran a su paso.
A jierro
se levanta un puño
y el yugo macizo
parece
una mijilla más ligero.
Aquí no sabemos nada,
de señoricos
ni de ese flamenco sin alma
que os venden
en el paquete del tour:
cena
espectáculo
y postal.
No somos
la Andalucía terrateniente
de beaterío hipócrita
misa de domingo
y asfixiante tradición.
Somos
la vida amarga
la pena alegre
la muerte en balde
en la madrugá.
Esa Andalucía
de lágrimas dulces
y noche serena.
Ese canto de sabor alegre
y amargo regusto.
La Andalucía del llanto
la lucha viva
y el jolgorio,
con su luz
y sus lamentos.
Y tanto
ha sido llorada
ha sido vendida,
tanta sangre derramá
sobre su tierra seca.
A jierro
cabalga el sol de junio
con la noche en los talones
preparao pa esconderse
allá en la sierra.
Y le suda la frente
a la luna
mientras con porte flamenco
canta sus nanas
de muerte y amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario