Ante mí
una extensión vacía;
y muy adentro,
campos yermos
de flores secas.
La sal en los ojos,
ceniza parda
bajo la lengua.
Las palmas hacia arriba,
recibiendo Nada.
Collares de alambre de
espino,
gélidas gotas de sudor
recorriendo la nuca.
La áspera lengua de 13
fantasmas
ascendiendo por mi espalda.
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